Esa misma mañana, mientras Joren discutía el delicado "asunto familiar" en el "Café de la Concordia", Yago se preparaba para una confrontación diferente, una que prometía ser tan tensa como la de su amigo. Se despertó en la suite de un hotel de lujo, una habitación que, a pesar de su opulencia, carecía de la calidez de un hogar. Se sentó en la cama por un momento, el silencio de la habitación contrastando con la tormenta de ideas que se agitaba en su interior. La mañana estaba fresca, pero Yago