Presionó el botón de llamada y solicitó hablar con el doctor Julián Jones. Cuando el médico entró, notó la ansiedad en el rostro de su paciente.
—¿Quería verme, Miranda? —preguntó él, amable.
—Sí, doctor... —Miranda bajó la voz, como si las paredes pudieran oírla—. Tengo que hacerle una pregunta. Es algo... algo que me da mucho miedo.
—Dígame. Soy todo oídos.
Ella apretó las sábanas con sus puños.
—Doctor, cuando me trajeron aquí, después de la caída... antes de operarme... —tomó aire, tembland