233. YO TAMBIÉN TE ABORREZCO
SIGRID
Salí debajo de sus pies, del suelo del bosque que aún quedaba, la poderosa ilusión de Electra, todo en este terreno lo controlaba ella.
Agarré su cabello por detrás exponiendo su cuello, sus piernas en cuclillas hicieron por levantarse y atacarme, las tormentas regresaban, pero mi mano implacable se bajó directo a su garganta y pasé el filo de izquierda a derecha.
Profundo y mortal, salpicando la sangre sobre el cuerpo falso que yacía frente a Petra y yo había creado en el aire, con