118. SALVANDO UNA VIDA
NYX
Contra la pared del fondo se acostaba un enorme cuerpo que llegaba prácticamente al techo.
Escamas de un negro sólido, se veían impenetrables y afiladas, las garras poderosas de las cuatro patas, y lo más escalofriante de todo.
Esa criatura ahora me miraba llena de hostilidad, con seis ojos rojos, ajá… una sensación bastante opresiva.
A través de sus dientes puntiagudos, un siseo bajo me advertía que si me acercaba un paso más… en realidad no me pasaría nada...
No solo porque era capaz de d