02. SER DIFERENTE ES UNA BLASFEMIA
LYRA
—No es lo que parece, estabas herido y yo… —mi mente daba vueltas sin cesar, ni yo misma me creía la cantidad de tonterías que estaba diciendo.
Él solo me miraba con el ceño cada vez más y más fruncido.
—¿Qué viste? —la voz áspera y fría se escuchó de repente.
—¿Puedes entender lo que digo? —le respondí entusiasmada, no había hablado nada y me temía que no me entendiera.
Hice por levantarme, salir de mi situación embarazosa, pero su mano callosa agarró mi brazo con fuerza.
—¿Qué viste? —me