Jaden sonrió burlonamente y comentó: —¿Así que quieres redención? Dado que no eres su hijo biológico, te daré una oportunidad.
Jaden presionó el teléfono contra el costado de su cara, con un destello de travesura brillando en sus penetrantes ojos.
—Aquí tienes tu oportunidad de redención, Peter.
Peter asintió débilmente, temblando tanto de miedo como por la expectativa. Sus manos temblaban y sus nudillos estaban presionados contra la grava que tenía debajo.
Jaden le lanzó el teléfono de form