Lucian se inclinó hacia delante y echó el brazo hacia atrás, con el puño cerrado.
—Nunca estarás a mi nivel. Ni ahora. Ni nunca.
Kael se encogió cuando el golpe salió disparado… Solo para detenerse a escasos centímetros de su cara. La ráfaga de aire apartó violentamente el cabello de Kael y agrietó la piedra bajo sus pies.
Lucian mantuvo el puño inmóvil en esa posición.
—Debería acabar contigo por hacerme perder el tiempo.
Kael sollozó.
—Por favor…
Lucian bajó la mano con lentitud y le dio la es