Cárcel de la Ciudad de Ravenmoor, bloque de Celdas D
El estruendo metálico de las puertas resonó a lo largo del pasillo mugriento. Dentro de la Celda 17, el aire apestaba a sudor, cemento húmedo y desesperación. Las luces fluorescentes parpadeaban en el techo, proyectando sombras sobre las paredes de concreto.
Un recluso enorme caminaba de un lado a otro de la celda, con los músculos marcándose bajo la piel llena de tatuajes. Su nombre era Rocco, o al menos eso era lo que le ladraba a todo el mu