La cámara del consejo se sentía como un campo de batalla.
Altos muros de piedra fría se elevaban, tallados con símbolos antiguos que parecían observarlo todo en silencio. Una larga mesa en forma de creciente se extendía por la estancia, y tras ella estaban sentados los licántropos más poderosos del reino.
El consejo.
Jueces.
Verdugos.
Y hoy…
Estaban decidiendo mi destino.
Podía sentirlos.
A cada uno de ellos.
Sospecha. Desdén. Duda.
Presionaban contra mi piel como una tormenta de la que no podí