La noche estaba demasiado silenciosa.Abital yacía inmóvil en la enorme cama, mirando fijamente el oscuro techo de las cámaras de Uriel. El sueño había llegado lentamente, a regañadientes… y cuando finalmente lo hizo, no trajo paz.Lo trajo a él.La luna llena brillaba intensa sobre el claro.Las risas resonaban.Cortantes. Crueles. Infinitas.Abital estaba de nuevo en el centro, su vestido blanco manchado de tierra y humillación, sus manos temblando mientras cada par de ojos se clavaban en ella.—Mírala.—¿De verdad creyó que la elegiría?—Patética.Su pecho se apretó, el aire negándose a entrar.—Damon… —susurró, con la voz quebrada.Él estaba frente a ella, como antes.Intocable. Inmutable.Selena a su lado.Perfecta. Sonriente.Ganando.—Esto no es personal.Esas palabras otra vez.Como cuchillos.—Entonces, ¿qué es? —suplicó, mientras el dolor ya se acumulaba en su pecho, como si algo estuviera a punto de romperse otra vez.La voz de Selena se interpuso, cortante y burlona.—La m
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