Mundo ficciónIniciar sesiónSamuel dio un paso lento hacia ella.
La luz del sol brilló tenuemente sobre sus ojos plateados mientras apartaba suavemente el cabello de Andrea, dejando expuesta la sensible glándula de apareamiento bajo su oreja.
Sus dedos permanecieron allí con ternura.
—Última oportunidad —murmuró tan bajo que solo ella pudo escucharlo—.
—Una vez que te marque…
—Me pertenecerás para siempre.







