Mundo ficciónIniciar sesiónMientras Melinda y Julian intentaban desesperadamente salvar a Sandra, la propia Sandra estaba soportando un brutal interrogatorio dentro del centro de detención.
Una habitación completamente oscura.
Una mesa.
Sandra permanecía sentada rígidamente de un lado, con las muñecas temblando levemente bajo la dura luz blanca. Frente a ella estaba una interrogadora de rostro frío e inexpresivo.
De repente, la mujer inclinó l







