Fueron 36 horas de incómodo viaje en avión y tres horas más por senderos escabrosos hasta que llegaron al corazón de una pequeña ciudad que empezaba a levantarse.
Serena llegó hasta el hospital central para buscar a una persona en especial. Al localizar a la mujer, la respuesta de sorpresa y curiosidad se vislumbró en su rostro. Serena procedió con la presentación respectiva.
—Inés, hablamos por teléfono. Él es mi esposo Ismael, mi hijo Eduardo y mi pequeña Belén.
Inés, al ver a Ismael, se p