Al ingresar al hospital, el pasillo estaba despejado, la camilla profesional lista y los médicos reunidos con el equipo de resonancia y quirófano. Tomaron a Eduardo y lo llevaron de inmediato a evaluar, solicitando a los familiares que permanezcan en la sala de espera. Tras la primera evaluación, les avisaron que actuaron rápido y con una operación de emergencia le podían salvar la vida, pero los daños colaterales no serían descartados hasta después de la cirugía.
—Hagan lo que sea necesario