Belén entró, seguida de Fabián. El embarazo iba bien, pero el doctor le recomendó que debía someterse a una cesárea. El miedo los invadió a los dos, porque, al acercarse la fecha, si algo salía mal, Wendy debía ser internada mientras afuera Silvano seguía libre y dando guerra, a pesar de que el reinicio del imperio Falcón no era ni de cerca lo que fue en sus años de gloria. Serena cerró los ojos y les explicó la fase final de su plan; los hizo sentarse a los dos a su lado.
—Lo que me dicen