El amanecer se tiñó con nuevas ideas al reunirse a desayunar. Ismael entregó a Fabián los planos para que los analizara antes de enviarlo a hacer la inspección de las instalaciones. Wendy y Eduardo, al entrar, saludaron y el brillo de sus ojos fue diferente. Las marcas en la piel de su pecho se prestaron para las observaciones de Belén, que no dejaba perder la oportunidad de molestar.
—No te recomiendo salir sin tu respectiva corbata —comentó Belén.
Eduardo viajó con los escoltas a otra ciud