Este Capítulo 26
Luego de la partida de Belén, la casa parecía inmensa. Cada espacio se sentía vacío sin su voz, su risa o su amargura.
—Solos nuevamente en la casa —comentó Serena con un tono cansado—, nuestros secretos y yo.
Ismael la miró con una mezcla de admiración y miedo.
Ella caminó lentamente hacia su ropero de roble, donde descansaban aquellos vestidos de fiesta y glamour que un día vistieron su esencia. De un pequeño compartimento sacó su laptop; la encendió y su mirada se clavó e