Héctor se despertó temprano y preparaba el desayuno, él también llegó por la boda de su amigo, Belén le saludó un poco apagada y él lo notó de inmediato.
—Prima, esa cara parece que no dormiste anoche —comentó mientras picaba frutas.
—Aquí hay mucha bulla, pasé un mes y medio en el bosque y el cambio es radical.
Héctor sonrió y le dijo que quería comprarle un regalo a su esposa, Belén preguntó por qué no estaba con él respondió con un tono melancólico que no le dieron permiso en el trabajo.
Sal