Damián tomó las llaves y cuando iba a abrir la puerta se detuvo. Cual sabueso miró sus ojos e interrogó:
—Has hecho lo posible por cuadrar tus versiones, pero hablemos de Estéfano. Me dijiste que no sabías que él era parte del juego. ¿Qué vas a inventar sobre eso?
Viviana, de forma inconsciente, colocó las manos sobre su vientre.
—Conocí a Sergio porque él me confundió con una mujer de la vida galante. Cuando buscaba información sobre mi madre en callejones sucios y malolientes, donde las mujer