49. El pasado y la profecía
Capítulo Cuarenta y Nueve. El pasado y la profecía.
—No puedes quedarte aquí todo el día —dijo Morgana, con voz suave pero firme, mientras empujaba una taza humeante hacia Lyra. La porcelana tembló levemente sobre la mesa de madera antigua.
La biblioteca estaba en penumbra, iluminada apenas por los haces de luna que se colaban a través de los vitrales. La luz creaba figuras cambiantes sobre las baldosas, como si el tiempo se deslizara allí más lento que en el resto del castillo.
Lyra no alzó la