Capítulo veintidós: Bajo la piel del silencio
El castillo dormía, pero Lyra no.
Después de su encuentro con Morgana, había regresado a su habitación con el corazón latiendo como si presintiera una guerra que aún no tenía rostro.
Liam dormía tranquilo por primera vez en días. Ewan vigilaba desde una esquina, despierto pero en silencio, como una estatua protectora. Lyra lo miró un momento, preguntándose si él había sentido lo mismo que ella al ver la explosión, al ver a Liam entre el humo y lo