Capítulo ciento dos. La decisión más importante.
La noche envolvía el glaciar con su manto de estrellas gélidas cuando partieron. El viento cortaba como cuchilla, pero nadie titubeó. Rowan marchaba al frente, su silueta oscura y recta como una torre de voluntad. Solene lo seguía, con la hechicera cerrando la formación. Atrás quedaban Ewan, Lyra y Liam, protegidos por la promesa de un regreso… y por el temor de no cumplirla.
Lyra observó hasta que las figuras se perdieron entre la bruma helada.