La mirada de Lucía se quedó fija en la figura que estaba junto a Fernando. ¿Carlos? ¿Qué está haciendo con Fernando? Su corazón se paralizó de alarma. ¿Acaso Fernando estaba tramando algo contra él otra vez? Ese fue su primer instinto. Conteniendo la respiración, Lucía se adentró aún más en las sombras del restaurante del hotel.
Cuando su mirada se posó en el rostro de Carlos, frunció el ceño con angustia. Él no podía beber; tenía una grave alergia al alcohol. Sin embargo, su cara ya estaba roj