Capítulo 45. Sabrás la mía.
Shane Robinson
—No voy a salir. Ahora mismo me dicen qué está pasando aquí.
La exigencia de Misael me daría risa si no fuera porque veo que a Ivanna le altera su presencia. No entiendo nada, y quiero sacarle a golpes las respuestas de su comportamiento, pero la mujer que debo cuidar me mira con una petición que no puedo ignorar.
—Lárgate, Misael, esto no es de tu incumbencia —hablo entre dientes, controlando mi furia.
—¡Claro que lo es! —insiste, más descontrolado ahora.
Me incorporo con la rab