El aire de Manhattan, saturado de humedad y del rumor incesante del tráfico, se sentía extraño tras catorce días de encierro en la atmósfera purificada del Refugio de los Robles. Frente al Museo Metropolitano de Arte, una alfombra roja se extendía como una lengua de terciopelo, recibiendo a la élite del poder mundial. Para el resto del mundo, esta era la Gala de la Esperanza, un evento donde la Fundación Lennox sería reconocida por su labor filantrópica con los huérfanos. Para Alexander, Sofía