Los paramédicos no sabían si atender a mi esposo o a mí, así que les dije que la prioridad era mi bebé, me tomaron los signos vitales y me colocaron un monitor fetal. Iván parecía seguir dormido sin mayor complicación, lo que me dio un poco de alivio… Llegamos al hospital y rápidamente me sentaron en una silla de ruedas para llevarme al piso de obstetricia, mientras mi esposo era atendido en urgencias.
—Señora D’ Luca está en labor de parto y no hay nada que podamos hacer para detenerlo, quiero