Después de golpear a Javier, fui a mi habitación y tomé una ducha para quedarme trabajando en casa, así que fui al despacho; mi abuelo me acompañó y comenzamos el papeleo para el traspaso de la empresa; al parecer, se decidió porque la boda está muy cerca. ¡Debo ir a buscar a mi mujer!
—Me parece bien que lo hagas; la pobre debe salir agotada. —Así es y mañana tiene clases temprano, no sé cómo lo hace, de verdad, la admiro… a veces su turno termina a las seis de la mañana.
—Eso habla mucho de el