Bajamos al comedor mientras nos reíamos imaginando todo lo que dirían en el hospital por verme salir en los brazos de Iván y nos encontramos al resto de la familia.
—Estaba sorprendido por ver a mi hermano reír junto a Mia, eso es algo que él solo hace con nosotros, ya que no es un tipo que se deje llevar por las emociones.
—Buenos días, hijos, ¡están de buen ánimo hoy! —¡Así es señor D’ Luca!
—Veo que estás haciendo bien tu trabajo, cuñada, porque de otro modo mi hermano no estaría tan feliz.
—