Las personas que antes la habían arreglado llegaron poco después de que Mateo se marchara. El “descanso” del que había hablado aquel hombre resultó ser, en realidad, pura palabrería, porque después de eso Selena fue obligada a cambiar su maquillaje por otro mucho más cargado, y el vestido de novia que llevaba también tuvo que ser reemplazado por otro lujoso que ella estaba segura tenía un precio exorbitante. Aunque no era el tipo de vestido que ella compraría, esta vez haría una excepción, porq