Capítulo 456
Luciana asintió.

—Está bien, papá. Necesito que me ayudes.

—Lo sé, Luciana. Ve a descansar a tu habitación. Si el cielo se derrumba, papá lo sostendrá por ti.

—Bien —respondió Luciana antes de retirarse a su cuarto.

Ángel y Catalina también regresaron a su habitación. Catalina se duchó primero y se acostó. Cuando Ángel terminó su baño y se metió en la cama, Catalina le dijo:

—Ángel, tienes que ayudar a Luciana.

—¿Cómo? —preguntó él.

—Contactando a ese personaje importante de Costa Enigma, por su
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