Luciana y Dana quedaron atónitas. Desconocían este oscuro secreto y ahora, al enterarse de que Alejandro había sido asesinado por toda la familia, palidecieron completamente.
No era que sintieran pena por Alejandro, pues no tenían ningún afecto hacia él, sino que percibían un grave peligro inminente.
—Ustedes mataron a Alejandro, ¿y ahora qué vamos a hacer? —exclamó Dana—. Valentina está vengando a su padre y exige que entreguen al culpable. ¡Los Méndez estamos acabados!
Luciana se desplomó en e