—¡Qué bueno, qué bueno! Si ese mocoso de Luis se atreve a molestarte, llámame de inmediato. Ahora yo respaldo todas tus decisiones, ¡no puedo permitir que mi bisnieto sufra la más mínima injusticia!
—Está bien, abuelo.
Al colgar el teléfono, Rosa rebosaba de alegría.
—Señora, voy a contratar a varios empleados más para encargarse específicamente de tu alimentación durante el embarazo y de tus controles prenatales.
—Rosa, me gusta la tranquilidad, no necesito tanta gente.
—Señora, ¡yo sé lo que h