—No se preocupe, Federico, con mucho gusto esperamos. Luis seguro está ocupadísimo.
—¡Para nosotros sería un honor conocerlo!
Katia se acercó a Sara y le susurró:
—Sara, ¿Luis viene?
Sara miró a su abuelo.
—Abuelo, hoy Luis no pudo venir.
Federico se quedó petrificado.
—¿Cómo que no vino, Sara?
—Sara, ¿por qué no está Luis? —intervino Katia—. Hoy es el cumpleaños de tu abuelo, ¿no habían quedado en venir juntos?
—Abuelo, mamá, surgió un problema en uno de los proyectos del Grupo Rodríguez en el