Capítulo 46 —Ella tenía razón
Narrador:
Dinorah caminó por el pasillo con el pulso en la garganta, como si cada latido le golpeara las costillas. La sudadera de Mateo aún estaba caliente por su cuerpo, y esa calidez le subía por el cuello como una advertencia. Abrió la puerta de su habitación, entró y la cerró con la espalda, apoyándose en ella. El silencio la golpeó más fuerte que la tormenta.
Se llevó una mano al pecho. No sabía si estaba temblando del frío… o de él.
Se miró en el espejo: cabe