Capítulo 165 —Sasha
Narrador:
El primer llanto de Sasha no fue un grito limpio. No fue esa voz potente de recién nacido que muchos describen como el sonido más hermoso del mundo. Fue más suave. Casi tímido. Como si, desde el primer segundo, hubiera entendido que ese mundo no era exactamente un lugar dispuesto a recibirla con los brazos abiertos.
Román lloró cuando la escuchó por primera vez. No gritó. No hizo una escena. Fue peor: se llevó una mano al rostro, se rió apenas, incrédulo, y el brillo en los ojos lo delató todo. Había esperado ese sonido más de lo que jamás admitiría.
Cuando se la pusieron en brazos, fue como si ese muchacho, que había sostenido armas, vidas, negocios, enemigos… no supiera qué hacer con algo tan pequeño. Tan vulnerable. Tan suyo.
La levantó con el cuidado de quien teme romper un milagro. La miró y, por primera vez en mucho tiempo, pareció no cargar el mundo en los hombros.
—Hola, hermosa… —susurró con una sonrisa quebrada —soy tu papá.
Miranda, en la cama,