Capítulo 160 —Estás perdido, Diablo
Narrador:
El romance entre Román y Miranda nunca fue tranquilo. No podía serlo.
No estaban hechos para la calma. Estaban hechos de heridas viejas, orgullo, rabia y deseo. Dos almas destinadas a incendiar cualquier lugar donde se tocaran.
Y ardían. En discusiones. En besos. En silencios. En noches donde parecía que el mundo se desmoronaba y solo ellos dos se sostenían.
Pero también ardían en destrucción.
Dominic lo notó antes que nadie.
—Ella no es una mujer de