Capítulo 159 —Confianza
Narrador:
El aire dentro del coche volvió a encenderse sin pedir permiso.
No fue inmediato, no fue como antes. No explotó de repente. Fue peor: fue una llama que regresó lenta, asegurándose de envolverlos despacio. Bastó que sus miradas se cruzaran otra vez, demasiado cerca, demasiado conscientes de lo que ya habían probado. Bastó que Miranda sonriera con esa mezcla peligrosa de reto y certeza.
Román apenas levantó una mano y la apoyó en su mejilla, como si no necesitara