Capítulo 146 —Frente a todos
Narrador:
Pasaron un par de semanas.
El club seguía oliendo a lo mismo: alcohol barato, sudor viejo y una promesa constante de exceso. Pero Román ya no entró como antes. No miró alrededor buscando amenazas. Caminó directo, con la calma de quien sabe que el lugar ya lo había aceptado.
Ella lo vio apenas cruzó la puerta. No dudó, no preguntó.
Se levantó de la barra y fue hacia él con una sonrisa lenta, segura, de esas que no piden permiso.
—Pensé que no volverías —dijo