Capítulo 141 —La madre que no se rompió
Narrador:
El alta llegó demasiado pronto.
Fernanda estaba sentada en la cama del hospital, con Roman en brazos, envuelto en una manta blanca que parecía demasiado limpia para todo lo que había pasado. El médico hablaba de controles, de cuidados básicos, de descanso. Ella asentía sin escucharlo del todo.
—¿Tiene a alguien que la espere? —preguntó la enfermera.
Fernanda miró al niño.
—No.
La mujer dudó.
—¿Dónde va a ir?
—A algún lado.
Firmó los papeles con