Mundo ficciónIniciar sesiónLuego de unos días, y después de que tanto el médico, como la Corte autorizara el traslado de los Lookwood con al aniña a casa, el regreso a la mansión de Coral Gables no tuvo nada de triunfal.
No hubo flores, ni música, ni la calidez que una vez Alma creyó encontrar en aquellas paredes de piedra y lujo, el coche blindado cruzó la entrada principal bajo una lluvia fina que parecía lavar las culpas de la ciudad, pero no las







