Habían pasado tres días desde la noche del faro, pero para Alma, el tiempo se había detenido en el instante en que sus ojos leyeron el código "Lockwood-001".
Miami seguía bajo una humedad sofocante tras la tormenta, y la nueva casa de seguridad en Coconut Grove se sentía como una jaula, Iván apenas dormía, se movía por los pasillos como un león enjaulado, coordinando con Ricardo y Clarice la ofensiva final contra un Alister que, aunque acorralado, seguía siendo una serpiente venenosa desde su e