Maximilian Voss.
La disciplina no es un acto de crueldad gratuita, sino la estructuración meticulosa de una mente que necesita ser gobernada. Al regresar a mi suite portando el documento que Evangeline Olmos había firmado con su trazo tembloroso, me senté a revisar los informes de la firma, pero mi atención no estaba del todo en las cifras. Sabía con precisión milimétrica lo que estaba ocurriendo al otro lado de la pared. Dejarla suspendida en la cúspide de una excitación crítica, con la piel