Maximilian Voss.
El calor húmedo de su boca me despojó de toda la estructura analítica que solía gobernar mis decisiones financieras y personales. Evangeline mantenía la mirada fija en mí, devorando mi miembro con una sumisión y una lealtad tan absolutas que el resto del club pareció desvanecerse por un instante. Sentí la acumulación del deseo en la base de mi vientre, una presión incontenible que escaló rápidamente por mi espina dorsal hasta que el clímax me golpeó con la fuerza de un impacto