Mundo ficciónIniciar sesiónEl suelo de cemento y madera del despacho acorazado se sentía como una placa de hielo contra la frente de Alexander. C
uando el conocimiento regresó a él, lo hizo de golpe, arrastrando un dolor punzante detrás de sus ojos que lo obligó a ahogar un gemido de pura agonía.
El rastro del "Socio Williams" seguía parpadeando en la pantalla del ordenador principal, un testigo silencioso de la mentira que había sido su vida entera.
Alex se incorporó torpemente, apoyando las palma







