Capítulo 95
A media tarde, Alexander recibió una llamada inesperada. Frunció el ceño, escuchó atentamente y colgó el teléfono.
—Cambio de planes —anunció, alzando la mirada hacia Amélie—. Tendremos una reunión al final del día, de última hora. Clientes extranjeros.
Ella parpadeó, sorprendida.
—¿Dónde?
—En un restaurante cerca de la empresa. Reservaron un espacio exclusivo para la cena.
Pocas horas después, el cielo ya empezaba a oscurecer cuando el coche se detuvo frente al restaurante.
Alexand