Capítulo 31
Al principio de la noche, Ethan llegó a casa. Se quitó la chaqueta, soltó un suspiro cansado y caminó hacia la sala. Se detuvo al ver a su abuela sentada en el sofá, abrazada a Isadora, quien tenía los ojos rojos.
— ¿Abuela? —llamó, en voz baja, al notar su expresión abatida—. ¿Qué pasó?
Aurora alzó los ojos húmedos hacia su nieto.
— Es Alexander… —dijo con voz quebrada—. Sufrió un accidente, está en el hospital.
El silencio se apoderó del ambiente con fuerza. Ethan quedó inmóvil un