Capítulo 232
El grupo partió, los caballos trotando bajo el sol de la tarde. Hailey y Lívia reían juntas, compitiendo quién manejaba mejor al animal, mientras Alexander e Isadora intercambiaban miradas tiernas, felices de estar allí con sus hijas.
Roger cabalgaba un poco más atrás, atento y vigilante. Observaba discretamente los movimientos de todos, especialmente de Lívia, que a pesar de su entusiasmo aún tenía poca práctica.
– ¡Lo estás haciendo muy bien, hija! – elogió Isadora, sonriendo al