Capítulo 195
En el dormitorio, Alexander se recostó contra el cabecero, sin poder creer lo que había pasado ese día. Isadora entró poco después, con una sonrisa serena, y se sentó a su lado.
—Siento que todavía estoy soñando —confesó él, pasándose la mano por el cabello. —Después de tantos años buscándolo, nuestro hijo estaba ahí, frente a nosotros.
Ella lo miró con ternura, sus ojos humedecidos por la emoción.
—Yo también, Alex… —dijo bajito. —Es tan guapo… y fuerte. Igual que tú. A pesar de t