Perspectiva de Arielle
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Cassian detiene el auto a unas cuadras del edificio donde vivo con Daniel. No dice nada cuando me inclino a besarle la mejilla ni cuando nuestros ojos se encuentran por última vez antes de que abra la puerta y baje.
Es mediodía. El sol brilla con una fuerza que no encaja con el caos emocional que arrastro por dentro.
Camino con calma fingida hasta el vestíbulo. El portero me saluda como siempre, le devuelvo una sonrisa rápida, sin detenerme. No pregunto si Daniel est