Subo al auto con el sobre aún en las manos, aunque no necesito volver a leerlo.
Estoy embarazada. Tengo dentro de mi a un bebé de cinco semanas.
Mis dedos tiemblan mientras los llevo a mi vientre, acariciándolo con suavidad, como si ya pudiera sentir algo… como si ya pudiera imaginar una vida creciendo dentro de mí. Una parte de Cassian.
No tengo idea de cómo voy a decirle.
No tengo idea de cómo voy a explicarlo.
Ni a Cassian, ni a Daniel, ni a mi padre, ni al mundo entero que espera que yo sea